En la fotografía aparece Karl Ihner vestido de paisano, con corbata y todo, tendido de espaldas en un prado. Tiene los brazos un poco separados del cuerpo y las piernas abiertas. Si fuese invierno, quien viera la escena pensaría que el sargento quiere dejar la marca de un ángel en la nieve abriendo y cerrando las extremidades superiores e inferiores.

19/11/09

La tienda de antigüedades del señor Primrose



Por dentro la tienda parece una trapería. O más bien la casa de alguien que padece el síndrome de Diógenes. Hay objetos de todo tipo amontonados por todas partes. Apenas puedo caminar por el estrecho pasillo que han dejado entre las montañas de cachivaches. El desorden es tal que tengo que moverme con cautela para no hacer caer nada si lo golpeo sin querer. Avanzando poco a poco, llego a la altura del escaparate y me detengo. Y justo en el momento en el que me pregunto dónde se ha metido el dependiente, alguien me saluda como si me hubiese leído el pensamiento.
La tienda de antigüedades del señor Primrose también es el título de un cuento que escribí hace 14 ó 15 años. Poco a poco voy recuperando las piezas perdidas.

05/10/09

Aquí empieza (1)

Tetbury es una población de origen sajón conocida por sus tiendas de antigüedades y el pináculo que corona la iglesia, que es el cuarto más alto del país.

01/10/09

Aquí empieza (2)



Se trata de “The Blue Zucchini” —lo veo a medida que me acerco—, una cafetería que quiere reproducir un ambiente continental mediante láminas con inscripciones en italiano colgadas de las paredes y butacas de piel alrededor de mesitas bajas y donde la clientela habla sin levantar la voz.

04/09/09

Así empieza